Tenemos tres Tan Tien:
- El Tan Tien inferior: (shia dan tian) se localiza cuatro dedos bajo el ombligo y dos hacia adentro. Esta relacionado con el Chi del cuerpo y es tomado como el gran reservorio en donde guardamos el Chi que circulará por los canales.
- El Tan Tien medio: (zhong dan tian) ubicado en el plexo solar, está relacionado con el componente emocional.
- El Tan Tien superior: se encuentra en el centro del cráneo y está relacionado con la percepción y el espíritu.
Estos tres Tan Tien conforman con el Vaso Gobernador y el Vaso Concepción, los grandes distribuidores de Chi en todo el cuerpo. Así, entendemos que el primer paso para cargarnos de Chi es acumularlo inicialmente en el Tan Tien inferior. Esto requiere mucha paciencia y tiempo de práctica, ya que solo lograremos visualizar el Tan Tien, una vez que hayamos adquirido real conciencia de nuestro cuerpo y podamos sentir todas las partes del mismo, hayamos afinado la respiración y calmado la mente por medio de posturas estáticas.
Ahora bien, más allá de estos conceptos técnicos, es muy importante comprender que el Chi circula dentro del cuerpo desde el momento de la concepción hasta la muerte y es la mente la que lo controla todo. Así como la mente guía todas las funciones del cuerpo, en el entrenamiento del Chi Kung, ésta es la que guía el flujo de la energía y para ello son la respiración y la concentración las claves del éxito. Una respiración lenta y profunda es fundamental para aumentar la capacidad pulmonar, promover la circulación del oxígeno por la sangre, masajeando además los órganos internos, y mejorar otros procesos como la digestión. Y es a través de la concentración que esto es posible; focalizando la atención en el abdomen, en coordinación con ciertos ejercicios, generaremos Chi y lo haremos circular por todo el cuerpo.
La cantidad de Chi que puede ser generada dependerá de la capacidad que la persona tenga para concentrarse. Comprenderemos así que entrenar Chi Kung es un proceso que requiere “mucha paciencia” para saber esperar el resultado poco a poco. Debemos tener en cuenta todas las etapas y entenderlas de verdad, para saber en cada momento donde estamos posicionados y hacia donde nos dirigimos.
Entonces… ¿cómo empezar?
Para los interesados, entre las categorías de entrenamiento de Chi Kung, el famoso autor Yang Jwing-Ming hace referencia a dos: las artes marciales por un lado, y el Chi Kung puro para la salud, la longevidad y la superación espiritual, por el otro. Dentro de cada categoría, además, hay varios estilos. Los más populares dentro del Chi Kung puro son el Yi Gin Jing de Da Mo, las Ocho Piezas de Brocado o Ba Duan Jin y los ejercicios de Pequeña Campana Dorada o Sui Cant Son (que también son entrenamientos marciales, pero no estilos de kung fu).
Las artes marciales más populares dentro del entrenamiento de Chi Kung son el Tai Chi Cuan, el Shin Gi Chuan, el Liu Ho Ba Fa y el Pa Kuan Chuan.
En cuanto a la relación entre el Chi Kung y el Tai Chi Chuan hay dos aspectos. Uno de ellos es la meditación en movimiento: que consiste en la práctica de la forma marcial, movimientos lentos y relajados en donde el Chi que se genera en el Tan Tien, es continuamente guiado por la voluntad para que circule en todo el cuerpo.
La otra parte es la meditación pero en reposo, un ejemplo, es el Zhang Zhuang, un ejercicio estático en donde la relajación y concentración son la base para su correcto desarrollo. Espalda derecha, hombros relajados, rodillas levemente flexionadas, pies bien agarrados al piso, la mente calma y la respirando suave.
En nuestra escuela practicamos el estilo Yang de Tai Chi Chuan, pero entre los estilos más conocidos también se encuentran el Chen, el Wu y el Sun. Todos estos, además de una forma marcial de manos vacías incluyen el entrenamiento con espada, sable, lanza y bastón para aprender a extender el Chi.
*Bibliografía consultada: “The Essence of Taiji Qigong” por Dr. Yang, Jwing-Ming; “Qi Gong: Manual de estudio” por el Prof. Horacio Di Renzo
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