Yin y Yang (陰陽), son dos conceptos que pueden explicarse por la observación del movimiento del sol y la luna y la sucesión de las estaciones. Todas las cosas y todos los fenómenos tienen dos aspectos: un aspecto Yin y un aspecto Yang. En la naturaleza no hay nada permanente, la impermanencia de los fenómenos y su transformación se deriva de los cambios perpetuos del estado del Chi.
Yin y Yang se pueden traducir como Lo Oscuro y Lo Luminoso. Todas las cosas de la naturaleza se pueden clasificar según su carácter como básicamente Yin o básicamente Yang. La Tierra es Yin y el Cielo es Yang. En general se asocia al Yang la masculinidad, la actividad, el calor, la claridad, la sequedad, la dureza, y al Yin la femineidad, la pasividad, el frío, la oscuridad, la humedad, la blandura. Además dentro de cada categoría puede observarse una nueva división hasta el infinito. Por ejemplo, el invierno es Yin y el verano es Yang. El día en invierno, es Yang en el Yin; la noche en invierno, es Yin en el Yin. El día en verano es Yang en el Yang. La noche, en verano, es Yin en el Yang. El crepúsculo en un día de invierno es Yin de Yang de Yin, etc...
Estas dos fuerzas presentan cuatro aspectos primarios:
- Oposición y restricción mútua (Ying Yang Dui Li) / Interdependencia (Ying Yang Hu Gen)
- Reducción y crecimiento (Ying Yang Xiao Zhang) / Transformación (Ying Yang Zhuan Hua)
Yin y Yang se oponen como la noche al día. Aunque opuestos, se definen mútuamente. No podría haber Luz si no existiese la Oscuridad.
La interacción entre Yin y Yang es un proceso cíclico, circular, por el que el uno genera a su contrario. El aumento de uno supone la mengua de su opuesto, al tiempo que su plenitud conlleva su decadencia. Al día le sucede la noche. Cuando el Sol cruza el meridiano el día empieza a declinar.
En todas las cosas existe un aspecto Yin y un aspecto Yang que se hallan en tensión o equilibrio dinámico. La interacción entre Yin y Yang genera todos los fenómenos de la naturaleza. A partir de la semilla, se desarrollan las raíces que se hunden en la tierra mientras el ápice pugna por alcanzar el cielo, el fruto de esta tensión es el árbol. Del equilibrio de los dos aspectos dependerá su carácter. En todo Yin hay algo de Yang y en todo Yang hay algo de Yin.
Yin y Yang son aspectos de una relación y las cosas puede ser Yin o Yang según la relación en la que intervengan. El Agua (Yin) es blanda en relación a la Roca (Yang) que es dura. Sin embargo el Agua (Yang) se mueve en relación a las Montañas (Yin).
Subrayemos que la dualidad que existe entre Yin y Yang no es similar a la que existe en Occidente entre Bien y Mal o Positivo y Negativo, como se deduce de las explicaciones anteriores.